LAS RELACIONES PADRES E HIJOS

 

Las relaciones entre padres e hijos contribuyen a la formación de la Autoestima de éstos. Se pueden sintetizar de la siguiente manera:

 

1.      AUTORITARIAS (PADRES MUY ESTRICTOS)

Los padres son extremadamente críticos en cuanto al desempeño de los hijos. Continuamente les mandan y ordenan lo que deben, o no, hacer. Amenazan y gritan para obligarlos a cumplir sus órdenes. Manipulan castigando y premiando. Regañan, chantajean, desconfían y señalan las fallas. Toman decisiones que les corresponden a los hijos, y les faltan al respeto gritándoles o llamándoles la atención frente a extraños. Con frecuencia, estos padres se sienten dueños exclusivos de la verdad.

 Padres autoritarios o superiores crean hijos inferiores y temerosos.

 

2.    PERMISIVAS (PADRES DESPREOCUPADOS)

Los padres permisivos tienen como consigna el “dejar hacer y dejar pasar”. Son demasiado tolerantes con los hijos y, por consiguiente, caen en la sumisión, con relación a ellos.

Padres permisivos o sumisos crean hijos tiranos.

 

3.    SOBREPROTECTORAS (PADRES SOBREPROTECTORES)

Se caracterizan por asumir responsabilidades que les corresponden a los hijos. No les permiten llegar a ser, lo que deben ser por sí mismos.  Esto hace sentir a los hijos inútiles y a desconfiar de su capacidad.

 

Por ejemplo: los despiertan aun cuando tienen despertador. Les recuerdan la hora, como si no pudieran saber que van a llegar retardados. Hablan y contestan por ellos, cuando otras personas les preguntan algo. Regularmente buscan y guardan las pertenencias que los hijos dejan desparramadas… Se inmiscuyen en las tareas escolares, por medio de preguntas; les recuerdan repetidamente lo que deben hacer o lo que les falta.

 

Padres sobreprotectores crean hijos inmaduros, inseguros e incapaces.

 

4.   EFICACES (PADRES EFICACES)

Tratan a sus hijos con el mismo respeto que a sus mayores amigos. Se interesan por ellos. Comparten los sentimientos y pensamientos, en lugar de reprimirlos y acumular resentimientos. Son consistentes y firmes, tienen normas y dan instrucciones que no cambian ni modifican, sino por causas justas y dialogadas.

Empatizan, son capaces de entender y comprender los puntos de vista del otro.

Existen compromisos tácitos de cooperar y participar equitativamente en la solución de conflictos.

Se trazan metas comunes y se respetan las libertades individuales. Hay apoyo y aceptación mutua, con conciencia de que todos somos seres imperfectos y en proceso de crecimiento conjunto.

 

Padres eficaces crean hijos seguros, responsables, dueños de sí mismos y sujetos de su propia historia, con proyección a otros. En una palabra, con su Autoestima positiva.

 

Por lo general, podemos considerar tres tipos de relaciones entre padres e hijos, cada uno de ellos muestra la forma más común de pensar de los padres y, por consiguiente, el tipo de hijo que está formando. Según el tipo de relaciones que se establecen entre padres e hijos, podemos hablar de los siguientes métodos:

 

MÉTODOS AUTORITARIOS

Estos padres piensan: “Los hijos están obligados a obedecen la voluntad de los padres, les guste o no…”

 

MÉTODOS PERMISIVOS / SOBREPROTECTORES

Estos padres piensan: “Los hijos son insoportables y rebeldes, lo único que nos queda es soportarlos hasta que crezcan”.

Como consecuencia, estos padres forman hijos tiranos que ven a sus papás débiles y, por lo tanto, los desprecian, los irrespetan y también se sienten irrespetados.  Promueven la irresponsabilidad y una profunda inseguridad e incapacidad, que deterioran su Autoestima.

 

MÉTODOS EFICACES

Están basados en igualdad de padres e hijos; se anteponen la dignidad, el valor humano y el respeto mutuo.

Los padres, con elevada autoestima, son capaces de realizar los cambios de conducta que las situaciones requieren. Por lo tanto, estarán siempre dispuestos a dialogar y a aceptar a sus hijos y serán promotores de una relación familiar sana. La consecuencia de estas relaciones eficaces es la de crear hijos seguros, responsables, dueños de sí mismos y sujetos de su propia historia, con proyección a otros. En una palabra, con una SANA AUTOESTIMA